Inteligencia Tecnológica


La Inteligencia Tecnológica (IT) como una rama directa de la Inteligencia Competitiva (IC) es una de las principales herramientas de la gestión tecnológica. Esta combina las capacidades y habilidades del ser humano con las tecnologías de la información (TIC´s) para llevar a cabo, el acopio y análisis exhaustivo de la información disponible, para lograr una correcta toma de decisiones que desarrolle nuevas ventajas competitivas en la organización a través de la innovación tecnológica. Según Porter (2000), la IC es el arma estratégica de competitividad de muchas empresas exitosas para posicionarse con ética de toda información existente y relevante del entorno, afín de lograr una toma de decisiones acertada para competir en el amplio mundo de los negocios.


La IT como herramienta de apoyo a la generación de estrategias competitivas, puede traer grandes beneficios económicos, al mantener a la empresa informada de los sucesos relevantes del exterior (patentes, desarrollo tecnológicos, competidores, etc.), con esta información es posible anticiparse a posibles adversidades y oportunidades en el entorno, evitando riesgos y perdidas económicas como consecuencia de un desconocimiento del entorno competitivo en donde están inmersas miles de compañías innovadoras tecnológicas en el mundo. Esta herramienta para muchos es novedad, para otros ya es un elemento inseparable en la empresa, pues continuamente, grandes compañías innovadoras incluyentes en este proceso, perfeccionan el tratamiento de la información, para lograr sus objetivos de interpretar los movimientos actuales de los mercados, logrando con esto, que en muchos de los casos puedan reducirse algunos riesgos basados en la inversión.

Contrariamente a la vigilancia, la inteligencia no es solamente observación sino una práctica ofensiva y defensiva de la información. Su objetivo consiste en relacionar diversas áreas para servir a los objetivos tácticos y estratégicos de la empresa. Es una herramienta que conecta el saber de la empresa con la acción.

Las estructuras basadas en la pirámide y en la jerarquía empresarial resultan obsoletas ya que no responden a los mercados dinámicos. Este tipo de organización ha provocado una deshumanización en las empresas, un concepto de trabajo desgastado, descapitalización, lentos controles burocráticos y un predominante deterioro del medio ambiente. El nuevo paradigma empresarial, se basa en el desarrollo, la estructuración, sistematización y capitalización del “capital intelectual” para generar estrategias y herramientas productivas que permitan lograr metas de competitividad corporativa, que se han la base de la organización del futuro.

La gestión tradicional de la empresa hoy en día conlleva un cambio radical que puede ser expresado en saber adquirir, crear, manejar y difundir la información y el conocimiento, por lo que se puede decir que los paradigmas productivos, están cambiando la forma al optimizar los recursos limitados y aprovechar al máximo el intelecto con que se cuenta.


La gestión tradicional de la empresa hoy en día conlleva un cambio radical que puede ser expresado en saber adquirir, crear, manejar y difundir la información y el conocimiento, por lo que se puede decir que los paradigmas productivos, están cambiando la forma al optimizar los recursos limitados y aprovechar al máximo el intelecto con que se cuenta.

Es así, como la inteligencia tecnológica en la organización, debe concentrarse en los factores críticos orientados a la toma de decisiones y acciones, y deberá de ser sistematica y organizada, deberá estar formada por una estructura dinámica organizacional descentralizada basada en la creación y explotación redes.


Varias compañías líderes internacionales apoyadas por sus gobiernos como es: Hewlett-Packard, Sony, Mercedes-Benz, Nestlé, L´Oreal y Dupont cuentan con células de IT en sus más altos niveles jerárquicos, lo cual les ha permitido, por ejemplo, identificar oportunidades para realizar operaciones de expansión de mercados, desarrollar innovaciones más competitivas, identificar nuevas acciones para la diversificación, definir tendencias tecnológicas, superando así a sus más cercanos competidores.


De esta manera la inteligencia tecnológica a nivel internacional, se visualiza como un nuevo paradigma empresarial que da la posibilidad de una competencia mejor planeada y agresiva entre los mercados globales. Esta innovación en las organizaciones dinámicas, se desarrolla en mayor escala en los países altamente industrializados, que tal parece que seguirán desarrollando nuevas formas, técnicas y métodos de inteligencia para continuar con sus ventajas frente a los países que aún no logran incrementar estos sistemas eficientes de competencia. Por tanto las empresas altamente innovadoras de los países desarrollados, se incorporan a la necesidad de dotarse de técnicas de captación y análisis de la información del entorno competitivo, principalmente de formas de organizaciones tecnológicas, así como de herramientas que faciliten el logro de objetivos estratégicos comerciales para lograr ventajas competitivas.


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